Entre los motivos que han alegado para desistir de la labor señalan la violencia en Río de Janeiro, la cantidad de tareas que les han sido encomendada y las condiciones precarias en las que tienen que permanecer en esta ciudad.
Policía de élite
La Fuerza Nacional de Seguridad es un equipo de policías de elite de todos los estados brasileños reclutado, entrenado y equipado por el gobierno federal y que es enviado a regiones que necesitan refuerzo especial.
Según un acuerdo entre el gobierno federal y el gobierno regional de Río de Janeiro, al menos 6.
Los agentes de esta fuerza recibieron la misión de reforzar a los policías regionales en el combate a las bandas criminales que se disputan los puntos de venta de drogas en las favelas de la ciudad y que ejercen control armado sobre estas barriadas.
Acciones contra las favelas
Al menos 150 agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad participaron en la operación de la semana pasada contra los narcotraficantes que controlan el tráfico de drogas en el conjunto de favelas conocido como Complejo del Alemán y que dejó 19 muertos.
El gobierno regional ya advirtió de que se propone ampliar las operaciones a otras varias favelas consideradas fortines del tráfico de drogas y que su objetivo es acabar con los "Estados paralelos" que existen en las barriadas.
El secretario nacional de Seguridad Pública, Luiz Fernando Correa, anunció que la Fuerza Nacional de Seguridad permanecerá en Río de Janeiro durante el segundo semestre del año y que proseguirá en sus operaciones contra las bandas de narcotraficantes.
"Las acciones seguirán hasta que no hayan más señales de fuerza de esas organizaciones criminales", aseguró Correa. "Si vamos allá, incautamos algunas armas y después les damos la espalda, ellos se recompondrán con más fuerza y más armas.
La próxima operación en un futuro, si nos omitimos ahora, será más dolorosa y probablemente más sangrienta", aseguró el secretario.
Según denuncias de organizaciones no gubernamentales, la violencia en Río de Janeiro, en gran parte generada por los enfrentamientos entre bandas rivales de narcotraficantes, dejó durante el primer semestre de este año 2.350 muertos con armas de fuego.