Tras el vuelo fue realizado en Bex, Suiza, el piloto dijo que las alas están construidas de carbono, pesan 55 kilos y tienen capacidad para cargar querosene para un viaje de diez minutos.
El aparato va atado en la espalda de Fusionman. Se lanza desde un avión y aterriza gracias a un paracaídas.