A la misma hora en que los gobernantes se deleitaban en el Teatro Auditorium con un fascinante espectáculo de canto y danza, escenas de batalla campal estallaban fuera de la zona de exclusión.
El resto de los manifestantes se dispersó en forma desordenada por las calles céntricas de la ciudad atlántica.
Una muchacha mostraba heridas en la frente por una pedrada, pero no se veían otros lesionados.
La policía no informó sobre detenciones en el lugar de los disturbios.
En uno de ellos, se lanzaron bombas molotov y la entidad ardió en llamas, lo que provocó la llegada de bomberos al lugar.
Los activistas sacaron a la calle un sillón del banco atacado, y otros artefactos de madera a los que prendieron fuego en la Avenida Colón, a seis calles del Hotel Hermitage, sede principal de la IV Cumbre.
Los desmanes comenzaron cuando el grupo intentó derribar uno de los vallados que forman el amplio cordón de seguridad de unas 200 manzanas montado en Mar del Plata para la prevención en la cumbre, mientras quemaban banderas de Estados Unidos.
Canales estadounidenses transmiten en vivo disturbiosLas televisoras CNN, MSNBC y la conservadora Fox News transmitiron en vivo las imágenes de los enfrentamientos y la quema de un banco en Mar del Plata, y reflejaron el clima antiestadounidense de las protestas.
En la mañana del viernes se llevó a cabo una marcha pacífica con más de 10.000 personas, también en rechazo a Bush, que concluyó con un masivo acto en el estadio de Mar del Plata donde habló el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y al que asistió Diego Maradona.
El banco bajo ataque tuvo que ser evacuado por las azoteas, con auxilio de carros de bomberos.
Los piqueteros destrozaron y saquearon un local de los famosos alfajores y dulces Havanna, cuya marca es un símbolo para el turismo en Mar del Plata.
El aspecto fantasmal que tenían las calles dentro de la zona se trasladó a la periferia, donde se veían restos de objetos destrozados.
Grupos de policías motorizados formaron barreras para impedir que los manifestantes pudiesen llegar hasta las rejas defendidas por policías federales.
Una decena de tanquetas de la gendarmería, la policía militarizada, patrullaba después la Avenida Colón, una de las elegidas por los manifestantes para reagruparse.