En su conclusión, conocida el IPN reconoce que, efectivamente, en el laboratorio se fabricaba jabón con grasa humana, pero ninguna persona fue asesinada para conseguir la misma, que era extraída de cadáveres.
El instituto informó que quiere cerrar la investigación hecha al laboratorio del Instituto de Anatomía de Gdansk, dirigido por el profesor nazi Rudolf Spaner, porque en esa institución no se cometieron crímenes de genocidio.
La pesquisa, abierta aún en los tiempos del comunismo, no pudo ser cerrada antes porque el Centro de Investigación de los Crímenes durante la era de Adolf Hitler en Ludwigsburg no entregó a las autoridades polacas los documentos que tenía.
Estos fueron, sin embargo, entregados hace poco al IPN, que pudo estudiarlos y establecer que en el laboratorio de Spaner no se asesinó a nadie.
En unas declaraciones al diario "Gazeta Wyborcza", el fiscal responsable de la investigación, Maciej Szulc, dijo que el único cargo que se puede presentar contra los trabajadores del laboratorio del profesor Spaner es el de profanación de cadáveres.