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¿Una patología social?
La homofobia que se vive en el continente
Desfile en contra de la homofobia en Latinoamérica. (AP)
16/1/2007 | StarmediaImprimirEnviar
La homofobia en los países latinoamericanos es algo se vive día a día y que sigue sufriendo el sector homosexual de la sociedad. Estudios señalan que las causas de esta se podrían derivar entre otras cosas, por los factores sociales (machismo) y religiosos que permean la conducta de la población, sin embargo no hay una clara explicación.

El término homofobia describe la aversión, odio, miedo, prejuicio o discriminación contra hombres o mujeres homosexuales (que gustan de las personas del mismo género), aunque también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales y transgenéricas.

Estudios
Diversos han sido los estudios realizados por psicólogos y psiquiatras con el fin de descubrir el por qué del desprecio de algunos seres humanos hacia aquellos cuyas preferencias sexuales se inclinan por personas del mismo género. Algunos de los resultados han enlazado el odio hacia la homosexualidad con sentimientos homosexuales o transgénero reprimidos. Otros expertos en teoría de género ligan a la homofobia con la cultura patriarcal dominante (machismo), que además discrimina a las mujeres. Finalmente ciertos especialistas han puesto su atención en la relación que tiene la homofobia con algunas determinadas estructuras mentales de la personalidad, y más específicamente con la personalidad autoritaria.

Religión
En términos de religión es destacable que según las creencias del cristianismo, judaísmo e islamismo, esta orientación sexual es considerada como un pecado mortal. Por tal razón desde sus orígenes la iglesia católica condena a los homosexuales y esta misma tradición ha sido seguida por la Iglesia Ortodoxa y las sectas Protestantes, que hasta el día de hoy mantienen estos mismos prejuicios. En países donde se profesa el Islam se han aplicado legislaciones para penalizar la homosexualidad.

Cabe resaltar que hasta ante de la llegada de los europeos al continente americano, las culturas precolombinas respetaban la práctica de la homosexualidad entre sus pobladores.

Política
En el ámbito político también se ha ejercido represión en contra de los homosexuales como lo es en el caso de Nicaragua, que es el único país de América Latina, que es democrático y declara la homosexualidad como delito.

En dictaduras como la de Argentina con el Proceso de Reorganización Nacional, y, en menor medida, la de Pinochet en Chile, se ha perseguido sistemáticamente a gays y lesbianas, con especial énfasis en los transgénero. También el gobierno cubano de Fidel Castro, catalogado como dictatorial por sus opositores, fue especialmente duro con la población homosexual hasta las últimas décadas, en que la presión internacional, especialmente de los países europeos, ha hecho que se ablande esta política, sin llegar a ser favorable a los homosexuales.

Época actual
En la actualidad debido a los avances democráticos y en materia de derechos humanos en América Latina se ha logrado un mayor respeto y reconocimiento a este sector de la sociedad. Países como Argentina, Brasil, México y Puerto Rico han aprobado leyes que aceptan la unión entre parejas del mismo género y les otorgan derechos y obligaciones legales. Otros como Chile, Costa Rica, Colombia, Uruguay, Venezuela han presentado proyectos de ley para ser discutidos entre sus legisladores.

Estos avances demuestran un cambio en la mentalidad de quienes dirigen el destino de estas naciones, pues se acepta la existencia de un sector de la sociedad que tiene derecho a ser reconocido, respetado y que también cuenta con obligaciones a cumplir en los parámetros que indica la ley. Aunque también es cierto que pese a los adelantos en esta materia, la gran mayoría de personas homosexuales aún se ven obligadas a esconder su orientación sexual por temor a ser agredidos física o verbalmente y además siguen en pie de lucha para hacer escuchar su voz ante los parlamentos de sus países y que les sean otorgados derechos.



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