El término homofobia describe la aversión, odio, miedo, prejuicio o discriminación contra hombres o mujeres homosexuales (que gustan de las personas del mismo género), aunque también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales y transgenéricas.
Cabe resaltar que hasta ante de la llegada de los europeos al continente americano, las culturas precolombinas respetaban la práctica de la homosexualidad entre sus pobladores.
Política
En el ámbito político también se ha ejercido represión en contra de los homosexuales como lo es en el caso de Nicaragua, que es el único país de América Latina, que es democrático y declara la homosexualidad como delito.
En dictaduras como la de Argentina con el Proceso de Reorganización Nacional, y, en menor medida, la de Pinochet en Chile, se ha perseguido sistemáticamente a gays y lesbianas, con especial énfasis en los transgénero. También el gobierno cubano de Fidel Castro, catalogado como dictatorial por sus opositores, fue especialmente duro con la población homosexual hasta las últimas décadas, en que la presión internacional, especialmente de los países europeos, ha hecho que se ablande esta política, sin llegar a ser favorable a los homosexuales.
Época actual
En la actualidad debido a los avances democráticos y en materia de derechos humanos en América Latina se ha logrado un mayor respeto y reconocimiento a este sector de la sociedad. Países como Argentina, Brasil, México y Puerto Rico han aprobado leyes que aceptan la unión entre parejas del mismo género y les otorgan derechos y obligaciones legales. Otros como Chile, Costa Rica, Colombia, Uruguay, Venezuela han presentado proyectos de ley para ser discutidos entre sus legisladores.
Estos avances demuestran un cambio en la mentalidad de quienes dirigen el destino de estas naciones, pues se acepta la existencia de un sector de la sociedad que tiene derecho a ser reconocido, respetado y que también cuenta con obligaciones a cumplir en los parámetros que indica la ley. Aunque también es cierto que pese a los adelantos en esta materia, la gran mayoría de personas homosexuales aún se ven obligadas a esconder su orientación sexual por temor a ser agredidos física o verbalmente y además siguen en pie de lucha para hacer escuchar su voz ante los parlamentos de sus países y que les sean otorgados derechos.