La iniciativa, que otorga a los padres un período de cinco días de licencia, fue aprobada el 20 de julio pasado por el Senado y despachada el 9 de agosto por el Congreso.
"Con la aprobación de esta ley, Chile da un paso en la dirección correcta, en el camino de ir adecuando estructuras y normas frente a las necesidades de la familia, fortaleciendo el rol de los padres en el cuidado de hijos e hijas", recalcó el mandatario.
Agregó que siempre hay una relación de tensión entre la vida familiar, por una parte, y el desarrollo en el mundo laboral, por otra.
Vacío legal
Lagos añadió que antes que existiera la ley "había un vacío legal evidente respecto a los derechos del futuro padre, el cual se veía impedido, en la práctica, de tener un contacto permanente con el recién nacido durante la primera semana de vida".
La ley, que es de carácter irrenunciable, también favorece a los padres que adopten a un hijo o hija independiente de la edad que ellos tengan.
La normativa establece que el permiso posnatal será pagado y que el progenitor lo podrá utilizar, a su elección, desde el momento del parto o distribuirlo dentro del primer mes de vida de su hijo.
Hasta ahora, la licencia prenatal y posnatal existía en Chile sólo para las madres, desde seis semanas antes del nacimiento hasta tres meses después del mismo