Los ocupantes reclaman una compensación de 80.000 dólares por la eliminación de cerca de 17 hectáreas de coca que fueron destruidas en el marco de un plan de erradicación voluntaria acordado con los agricultores.
Viceministerio dice que campesinos están armados
Los campesinos tomaron el edificio en la tarde del miércoles, "armados con palos, machetes e incluso uno de ellos tiene cartuchos de dinamita", atados al cuerpo, relató la misma fuente del viceministerio.
Según la fuente del viceministerio, las compensaciones económicas en efectivo a cambio de la destrucción de cultivos ya no están vigentes, pero ahora pueden hacerse inversiones en las comunidades.
5.000 hectáreas destruídas en todo el país
El gobierno de Morales, que aún es líder de los sindicatos de cocaleros del Chapare, en el departamento central de Cochabamba, destruyó el año pasado unas 5.000 hectáreas de coca en todo el país, que es la meta mínima exigida en la ley antidroga para combatir el narcotráfico.
Sin embargo, también ha planteado una subida de 12.000 a 20.000 la cantidad de hectáreas que pueden cultivarse legalmente en Bolivia para usos tradicionales, a lo cual se oponen Estados Unidos y organismos antidrogas de la ONU porque temen que esa mayor producción derivará en la producción de más cocaína.