Cruz del Carmen Rojas, una mujer nicaragüense madre de seis hijos, es el mejor testimonio sobre cómo la alfabetización cambió su vida. Puesto que gran parte de lo que es, se lo debe al proyecto.
El plan está coordinado por la OEI a petición de la Segib y apuesta porque Latinoamérica se convierta en un "territorio libre de analfabetismo" en ocho años.
Para el heredero de la corona española, que presentó el proyecto junto a su esposa, Letizia Ortíz, el plan es "ambicioso" y "promueve una labor extradordinaria y sobre todo imprescindible" ya que "aspira a erradicar el analfabetismo en Iberoamérica, lo que supone formar a más de 34 millones de personas entre los años 2007 y 2015".
Pobreza en la región
Todas las intervenciones resaltaron la importancia de la erradicación del analfabetismo para la lucha contra la desigualdad social y la pobreza.
Enrique Iglesias, secretario general del Segib, habló del panorama económico y social de América Latina que, a pesar de los progresos en educación, afirmó que todavía queda "mucho por hacer" en la región. El funcionario explicó que "110 millones de personas jóvenes y adultas de América Latina no han terminado la primaria".
Según Álvaro Marchesi, secretario general de OEI, este plan trata de "reparar una injusticia social", porque la lucha contra el analfabetismo "es una acción urgente e imprescindible". También resaltó la importancia de "superar otras formas de analfabetismo", como el digital, el técnico, y el que considera el más importante, el cívico.
"Compromiso de 23 naciones"
Este proyecto es "fruto del compromiso de 23 naciones" y "una apuesta a un destino mejor", sobre todo para millones de mujeres indígenas y de zonas rurales de América Latina que por la presión de sus sociedades no pudieron acceder a la educación mínima, según Marchesi.
Con esta educación, "podrán comportarse en la sociedad como personas libres y responsables", añadió. Sin embargo, según la UNESCO, hay trece países de la zona que podrían no alcanzar las metas previstas para el 2015.
"La educación es un derecho social básico para todos los ciudadanos", dijo la ministra española de Educación, y agregó que la alfabetización "es una deuda y un compromiso ético por parte de los estados".
Leire Pajín destacó la cooperación española pone énfasis en la educación secundaria y en la formación profesional y vocacional, con apoyos presupuestarios a los países beneficiarios, la condonación de la deuda exterior y la cooperación con otras instituciones internacionales.
Costos del plan
El coste estimado del proyecto es de 3.100 millones de euros, según afirmó el Príncipe de Asturias en su intervención.
El financiamiento procederá de los presupuestos nacionales de cada país, aunque para asegurar la totalidad de esos fondos será preciso contar "con la cooperación internacional y regional para ayudar a los países con mayores dificultades financieras", añadió Felipe de Borbón, para quien "resulta incuestionable la importancia, capital, de la educación básica, como derecho de toda persona y como motor de un mayor desarrollo en los países iberoamericanos".