El choque se produjo en el límite del campus de San Marcos, la universidad más antigua de América, cuyo cerco fue derrumbado para ampliar una importante avenida capitalina.
Los estudiantes se oponen a esta obra, porque consideran que recortará el terreno de su centro de estudios y afectará una 'huaca' (centro ceremonial) prehispánico que se encuentra en uno de los límites del claustro.
La policía no intervino
Según imágenes difundidas por la televisión peruana, los estudiantes y obreros contratados por la Municipalidad de Lima se enfrentaron con palos y piedras, e incluso los trabajadores entraron en algunas de las facultades ante la inacción de la policía, que contempló el choque sin intervenir.
César Torres, médico de la universidad San Marcos, informó a la emisora Radio Programas del Perú (RPP) que quince estudiantes resultaron con contusiones, heridas y síntomas de asfixia.
Los estudiantes participaron previamente en una multitudinaria marcha por el centro de Lima, para exigir al alcalde de la capital peruana, Luis Castañeda, la paralización de la obra.