Nacido el 11 de enero de 1906, Hofmann inventó el LSD --que luego se convirtió en la sustancia favorita de la contracultura de los años sesenta-- cuando una pequeña cantidad cayó accidentalmente en sus manos durante un experimento de laboratorio en 1943.
Los efectos de la droga
Según relató, al probarla notó una "agitación increíble, combinada con un ligero mareo" que le hizo tener que dejar de trabajar. "En casa me tumbé y me sumí en una especie de intoxicación no desagradable, caracterizada por una imaginación extremadamente estimulada", explicó Hofmann sobre la experiencia.
Unos días después, Hofmann tomó deliberadamente una dosis de 250 miligramos de LSD y experimentó el primer "mal viaje" del mundo, el término popular utilizado cuando el consumidor sufre una reacción negativa. "En mi vuelta a casa, empecé a percibir formas amenazadoras. Todo lo que tenía en mi campo de visión fluctuaba y estaba distorsionado, como si fuera un espejo curvo", contó.
LSD y el movimiento hippy
El ex profesor de Harvard Timothy Leary popularizó el LSD en los sesenta con su idea de que "te enchufaba, sintonizaba y te abandonaba", pero Hoffman creía que la sustancia fue secuestrada y sobreexplotada por el movimiento hippy y siempre defendió su creación con fines médicos.
Hofmann --que creía que el LSD fue útil en los análisis del funcionamiento de la mente-- defendió su "droga milagrosa" en las décadas posteriores a que se prohibiera, en 1967, década en la que su uso se popularizó dentro del movimiento hippy, volviéndose la sustancia predilecta entre los jóvenes que buscaban "liberar la mente".
Grandes celebridades de la cultura pop admitieron haber consumido LSD, entre ellos John Lennon, Jimmy Hendrix o Jim Morrison.
El LSD fue prohibida en Estados Unidos, ya que, según el Acta de Sustancias Controladas de 1970, no tiene un uso legítimo en el tratamiento médico. Sin embargo, el año pasado las autoridades suizas aprobaron su utilización en futuros experimentos de psicoterapia.