En un mensaje que envió el cardenal Renato Martino, presidente del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), condenó la venta masiva de productos bélicos.
En el mensaje, difundido aquí por la sala de prensa vaticana, el purpurado señaló que "las armas convencionales, incluyendo las armas ligeras y las de bajo calibre, son elemento de todo conflicto internacional o civil".
"La ausencia de sistemas de supervisión eficaces sobre el comercio de armas tiene un impacto negativo no sólo en los procesos de paz y reconstrucción del postconflicto, sino también en la estabilidad de instituciones y sobre el desarrollo sustentable", agregó.
Desarme completo
Martino reclamó que, si bien el tema de desarme completo se encuentra en la agenda de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) todos los años, no se ha un progreso sustancial al respecto.
Asimismo, ha puesto énfasis en la necesidad de controlar la tecnología para su producción. Por ello, El Vaticano apoya el proyecto impulsado por los Gobiernos de Argentina, Australia, Costa Rica, Finlandia, Japón, Kenia y el Reino Unido para que un grupo de expertos gubernamentales atienda el tema.
Armas
El funcionario de la Curia Romana estableció que las armas no pueden ser consideradas como un bien de intercambio en el mercado global porque su posesión y comercio tienen implicaciones éticas.
Por ello, abundó, el uso de las armas, así como su fabricación, deben ser regulados para prestar atención a los principios básicos de orden moral y legal.
Por lo tanto, la adopción de medidas legalmente obligatorias sobre el control comercial de armas convencionales a nivel global, regional y nacional es esencial, por no decir urgente, sentenció.