Joseph Ratzinger hizo esas manifestaciones en la plaza de San Pedro, adornada este Domingo de Resurrección con miles de flores donadas por floricultores holandeses.
En la plaza se congregaron miles de fieles, peregrinos y turistas, que los medios de comunicación locales cifraron en cien mil.
Incredulidad
El Pontífice recordó en su mensaje que se celebra en la tradición cristiana la resurrección de Jesús y habló del pasaje del Nuevo Testamento que se refiere al encuentro entre Cristo y el incrédulo discípulo suyo Tomás.
"Cuando, ocho días después, Jesús vino por segunda vez al Cenáculo, le dijo: 'Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no serás incrédulo, sino creyente", relató Ratzinger.
Y después añadió: "cada uno de nosotros puede ser tentado por la incredulidad de Tomás.