Los católicos respondieron con entusiasmo y cariño hacia la figura de Benedicto XVI, un papa por quien sentían curiosidad y por quien finalmente se alegraron.
Misa plurilingüe
Desde la segunda base del campo de béisbol, el Papa ofició una misa plurilingüe con las principales intervenciones en inglés y español, pero en la que también se escucharon otras lenguas de países con población mayoritariamente católica.
El arzobispo de Nueva York, el cardenal Edward Egan, leyó también un mensaje de bienvenida al Papa en español en nombre de "la importante comunidad del Centro y Sur de América y del Caribe".
Plegarias en la 'zona cero'
Desde primeras horas de la mañana los fieles llegaron al estadio, donde horas antes, entre la plegaria en la 'zona cero' y la misa de despedida, se celebró el 'concierto de la esperanza'.
Allí cantaron el puertorriqueño José Feliciano, el tenor Marcello Giordano, Stepahnie Mills y Harry Connick Jr, entre otros. Por la mañana, en un escenario bien diferente, el Papa rezó con un grupo de personas en representación de los casi 3.000 muertos que dejaron los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001.
"Dios de paz, tráenos tu paz a nuestro violento mundo: paz en los corazones de todos los hombres y mujeres de las naciones de la tierra. Lleva tu amor a los corazones y las mentes de quienes están consumidos por el odio", pidió el pontífice desde lo que llamó "escenario de increíble violencia y dolor".
Momentos cargados de emotividad
Esa plegaria en la 'zona cero' marcó el momento de mayor recogimiento y emotividad de la primera visita del Papa a USA Benedicto XVI ha insistido en su misa final, y en los diferentes actos en los que ha intervenido toda la semana, en la necesidad de defender la vida y condenar el aborto.
También elogió al país diciendo: "Los católicos han encontrado (en este país) no solo la libertad para practicar su fe, sino también para participar plenamente en la vida civil, llevando consigo sus convicciones morales a la esfera pública, cooperando con sus vecinos a forjar una vibrante sociedad democrática".
Fieles de todas las edades
Durante este viaje Benedicto XVI ofició en la neoyorquina catedral de San Patricio la primera misa de un Papa en un templo considerado como el símbolo de la Iglesia Católica en USA, y por la tarde se reunió con niños minusválidos y con los jóvenes en el seminario de St. Joseph, de Yonkers.
Benedicto XVI dio pruebas en este viaje a los estadounidenses del dolor que le ha causado el escándalo de los sacerdotes pederastas y lo calificó de "gran vergüenza", además de opinar que es mejor que haya menos sacerdotes y buenos, que muchos y malos.
El Papa, que se reunió en la nunciatura papal en Washington con algunas víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes, instó a la Iglesia Católica a comenzar un "tiempo de purificación".
Entrevista con el presidente
En Washington se entrevistó con el presidente George Bush, y en Naciones Unidas con su secretario general, Ban Ki-moon, además de pronunciar un discurso ante la Asamblea General del organismo multilateral a favor del diálogo y de las acciones multilaterales para solucionar los conflictos.
También visitó, fuera de agenda, una sinagoga en pleno centro de Manhattan, y celebró otras misas en la basílica de la Inmaculada Concepción y en el estadio de Nationals Park, en la capital.