El presidente pidió además a la Corte Nacional Electoral que garantice la "transparencia" de la consulta y afirmó que el proceso será "totalmente abierto" para que observadores de la comunidad internacional puedan "participar activamente".
Aprobación sorpresa en el Senado
El pasado jueves, el Senado aprobó de forma sorpresiva y por unanimidad la ley para convocar a un referendo en el que los bolivianos deberán decidir si quieren que Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera y los prefectos (gobernadores) regionales continúen en sus cargos.
La Cámara de Diputados, controlada por el oficialismo, aprobó en enero ese proyecto, que después se estancó durante varios meses en el Senado, de mayoría opositora.
Las condiciones del referendo
En el referendo del 10 de agosto se preguntará a los bolivianos si están de acuerdo con "la continuidad del proceso de cambio" encabezado por Morales y su vicepresidente, así como con la permanencia de los gobernadores.
La ley promulgada este lunes establece que para revocar los mandatos hace falta que el "no" supere tanto el porcentaje de apoyo obtenido en los comicios de 2005, en los que fueron elegidos Morales, el vicepresidente y los actuales prefectos, como el número absoluto de votos.
En el caso de Morales y García Linera tendrían que dejar los cargos si el "no" es superior al 53,7 por ciento de apoyo que consiguieron en 2005 y a los 1.544.374 votos que cosecharon.
Si los bolivianos deciden revocar al presidente y al vicepresidente, Morales debe convocar a elecciones generales en un plazo de tres a seis meses.
Crisis política en Bolivia
La celebración del referendo revocatorio puede ser la salida a la crisis política que arrastra Bolivia desde hace meses por el enfrentamiento entre el proyecto constitucional de Morales y las demandas autonómicas de varias regiones opositoras.
El mandatario subrayó que las "diferencias" entre su Gobierno y las autoridades departamentales tienen que resolverse "en las urnas".
Resaltó también que la consulta revocatoria contribuirá a "profundizar la democracia" y permitirá que el pueblo manifieste si está de acuerdo con las políticas y las "transformaciones estructurales" que se llevan a cabo desde su llegada al poder en enero de 2005.