Ese referéndum se ha planteado como una amenaza a la estabilidad boliviana en un conflicto que podría degenerar en violencia, según advirtieron ante el Consejo Permanente de la OEA el canciller boliviano, David Choquehuanca, y el secretario de Asuntos Políticos, el ex canciller argentino Dante Caputo.
Pese a que Choquehuanca consideró un éxito diplomático para su país la resolución, ésta no incluyó, sin embargo, el rechazo explícito de la OEA al referéndum tal como lo había solicitado en un anteproyecto.
"Es importante para nuestra constitucionalidad, para la integridad y para la estabilidad de Bolivia", dijo Choquehuanca en una conferencia de prensa tras aprobarse la resolución. "Recoge casi todos los planteamientos de Bolivia y vela por la unidad del país", agregó.