El secretario general subrayó que se trata de "sentarse con los dos países y saber qué es lo que quiere cada uno en esto de la seguridad de la frontera".
En esa incursión de tropas colombianas murió una veintena de personas, entre ellas el considerado "número dos" de esa guerrilla, alias "Raúl Reyes" (Luis Edgar Devia).
La acción militar colombiana provocó una grave crisis al punto que Ecuador rompió, dos días después, relaciones diplomáticas con Colombia, al igual que Nicaragua, mientras el gobierno de Venezuela, incluso, trasladó tropas a las fronteras.
Reestablecimiento de las relaciones diplomáticas
Insulza confía ahora que, en breve, los gobiernos de Colombia y Ecuador restablezcan sus relaciones diplomáticas.
"Lo primero es instalar una misión en ambos países para empezar a verificar que los temas de la declaración se cumplan", anticipó Insulza al GDA.
Al ser interrogado acerca de cómo se garantizará que se cumplan los compromisos acordados, el secretario general dijo que va a "conversar con los países miembros de la comisión y algunos otros que conocen el lugar y tienen opiniones que entregar".
Difícil proceso de normalización
Citó a México como ejemplo, y precisó que va a "hacer un calendario de trabajo", aunque aclaró que "hay que dejar que los países vayan retomando contacto, reanuden las relaciones, se reinicie el diálogo y se pongan en marcha medidas de confianza".
Reconoció también que "instalar una comisión en el terreno no es fácil, porque el problema se extiende por cientos de kilómetros".
Es natural, añadió, que "cuando los grupos irregulares se deterioran se vayan a lugares donde hay menos población, inexpugnables, de donde difícilmente van a ser erradicados".
Aludió en la misma entrevista al "problema de la soberanía interna" en el continente y advirtió que, "naturalmente la tentación de ir a resolver los problemas al territorio del otro es muy grande, siempre va a existir".