El estatuto de autonomía del departamento cruceño no está contemplado en el proyecto de nueva Constitución Política que lleva adelante el Gobierno de Morales, el cual prevé cambios en la forma de Estado unitario y otorga atribuciones, pero limitadas, a las prefecturas (gobernaciones) en los nueve departamentos bolivianos.
El futuro gobierno autónomo de Santa Cruz, una de las provincias más ricas y con mayores recursos naturales, estaría formado por un gobernador y una asamblea que tendría capacidad de legislar y atribuciones que le permitirían designar a las autoridades judiciales, electorales y tributarias.
En cuanto a las competencias "exclusivas" a las que aspira Santa Cruz figuran la política de tierras, impuestos, telecomunicaciones o transporte terrestre y ferroviario, así como la posibilidad de firmar acuerdos a nivel internacional o la creación de una policía departamental, lo que en realidad supondría un alto nivel de independencia respecto del Ejecutivo nacional.