Golpeando cacerolas y sartenes, varios miles de bonaerenses cortaron el tráfico en el centro de la capital y marcharon pacíficamente por la ciudad gritando consignas contra Fernández para secundar el primer "cacerolazo" que soporta la mandataria argentina.
La movilización llegó a la emblemática Plaza de Mayo, donde miles de personas se concentraron durante horas, y a las puertas de la residencia presidencial de Quinta de Olivos, en las afueras de la ciudad.
La lista incluye la inflación no reconocida por el Gobierno -hasta un 20 por ciento según analistas independientes y un 8 por ciento según fuentes oficiales-, el incipiente desabastecimiento de productos básicos, como carne y leche, y la inseguridad.
La crisis del campo, la más grave que ha enfrentado Cristina Fernández en su corta gestión, coincide con una caída de su imagen en nueve puntos en marzo, un 47 por ciento, respecto a la valoración que tenía tras llegar al poder, el 56 por ciento, en enero, según el último sondeo del grupo Poliarquía.
Reclaman el inicio del diálogo
En medio de la protesta, la presidenta optó por abandonar la casa de gobierno en auto, según medios locales, y no en helicóptero, como acostumbra, tras mantener una reunión con el ministro de Economía, Martín Lousteau, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, cuyo resultado no ha trascendido.
Ante el silencio presidencial, algunos funcionarios peronistas provinciales empezaron a desmarcarse del duro discurso de Fernández y se multiplicaron las voces de dirigentes de la oposición que demandaron cordura y diálogo para resolver el problema.
"Se podría decir que estamos ante el mayor error político del matrimonio Kirchner desde 2003", opinó el analista Reinaldo Sietecase, convencido de que una protesta de este tipo "era previsible" porque "es una reacción contra una manera de ejercer el poder" y "en la última elección, en las grandes ciudades, la gente votó contra Cristina".
Néstor Kirchner convoca acto contra productores organizadores
El ex presidente argentino, Néstor Kirchner, convocó a dirigentes y militantes de su partido político, el Frente para la Victoria (FPV) a un acto para el próximo jueves en apoyo al Gobierno y en repudio al patronal agropecuario que organizaron la 'cacerolada', y cuya conductora será la presidenta argentina, Cristina Fernández.
El alcalde de la localidad de Florencio Varela, Julio Pereyra, informó a la agencia de noticias argentina TELAM, que "ésta era una idea que veníamos pensando desde hace un par de días, y más aún nosotros, que somos de una provincia tan productiva como la de Buenos Aires".
En el acto, que tendrá lugar en las instalaciones de Parque Norte de Buenos Aires, participarán el Frente para la Victoria y grupos afines como Radicales K, socialistas y movimientos sociales, entre otros.