Uribe estará acompañado por una docena de altos cargos, entre ellos cuatro ministros, precisó la Secretaría de Prensa de la Casa de Nariño (sede del Ejecutivo), e indicó que el jefe del Estado encabezará allí un consejo comunal de gobierno.
Ofrece recompensa
El presidente colombiano Alvaro Uribe Vélez ofreció millonarias recompensas e incentivos jurídicos para buscar que los rebeldes que tienen a la secuestrada Ingrid Betancourt liberen a la líder política.
En declaraciones a reporteros un día después que se conociera el delicado estado de salud de Betancourt y las precarias condiciones en que es trasladada en la selva, el gobernante llamó a los guerrilleros a que la entreguen.
Polémica propuesta
"Llamo hoy a los que tienen secuestrada a Ingrid Betancourt y a los otros secuestrados a que los liberen, a que le hagan esa gran contribución al país, a que atiendan ese clamor del corazón de los colombianos", dijo el jefe de Estado.
El mandatario, quien ha rechazado negociar con las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) la entrega de los plagiados por la guerrilla, indicó que los rebeldes que liberen a los secuestrados tendrán recompensas.
"Se mantiene en firme la oferta de un fondo de 100 millones de dólares para aquellos integrantes de la guerrilla que la abandonen y liberen a los secuestrados", manifestó Uribe Vélez.
Beneficios jurídicos
El mandatario ratificó su oferta de otorgar beneficios jurídicos a los rebeldes de las FARC, tal como lo definió un decreto presidencial expedido la noche del jueves. Este jueves, el alto comisionado de paz de Colombia, Luis Carlos Restrepo, anunció que el gobierno suspenderá las condenas de los guerrilleros presos en las cárceles si las FARC liberan a los secuestrados en su poder.
En una breve declaración a los medios de comunicación, Restrepo dijo que este mecanismo busca facilitar el intercambio humanitario para lograr la pronta liberación de la ex candidata presidencial y de los demás secuestrados.
El grupo rebelde, el mayor y más antiguo de Latinoamérica, tiene en su poder a 40 rehenes, entre soldados, policías, políticos y tres agentes norteamericanos, por quienes piden un canje con 500 de sus guerrilleros en prisión.