Esa imagen, que impactó en Colombia, fue corroborada en su última carta conocida, fechada en octubre pasado y dirigida a su madre, la ex parlamentaria y ex reina de belleza Yolanda Pulecio.
Betancourt, de 46 años, lamenta en la carta su situación y se siente degradada, pero también se declara esperanzada.
Secuestro pese las advertencias
Su fogosidad, intrepidez y persistencia han rayado a veces con la imprudencia, como cuando fue secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Pese a las voces que le advertían del peligro que corría, Ingrid Betancourt viajó al selvático y sureño departamento del Caquetá, tres días después de que el presidente Andrés Pastrana declarase rotas las negociaciones con las FARC, iniciadas en 1998.
Con ella fue secuestrada Clara Rojas, candidata a la vicepresidencia de Colombia por Oxígeno Verde, que fue liberada por las FARC el pasado 10 de enero.