Así lo afirma Rafael Correa en una entrevista publicada por el diario español 'El País', llevada a cabo por su enviado especial a Quito. Ecuador y Colombia rompieron relaciones después de que el Ejército colombiano bombardeara un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano el pasado 1 de marzo.
El ataque acabó con la vida de Raúl Reyes, 'número dos' de la guerrilla, y otras 25 personas, entre ellas un ecuatoriano.
Correa recuerda en la entrevista que si el Gobierno colombiano insiste en lo que él considera "una campaña de desprestigio" va a ser difícil reanudar las relaciones.
"A mí no me interesa mantener una disputa con Bogotá, pero mientras vengan esas muestras negativas de Colombia va a ser difícil establecer relaciones", asegura.
Para él la incursión fue un hecho inadmisible
El presidente ecuatoriano recordó que tras el ataque, Ecuador buscó ante la Organización de Estados Americanos (OEA) "el rechazo y que sea inadmisible en la región que un país viole la soberanía de otro so pretexto de su seguridad nacional y de que persiga terroristas fuera de sus fronteras".