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Aprobada por la Corte Constitucional
Líderes paramilitares históricos que no podrán acogerse a la Ley de Justicia y Paz
Salvatore Mancuso, líder desmovilizado. (AP)
19/1/2005 | StarmediaImprimirEnviar
La Ley de Justicia y Paz aprobada por la Corte Constitucional especifica los beneficios a los que se pueden acoger las víctimas y los desmovilizados. Algunos de ellos, los condenados con anterioridad al proceso de paz, tendrán que cumplir la totalidad de sus penas.

En este supuesto están algunos líderes paramilitares ya desmovilizados:

Salvatore Mancuso
El máxico líder de los paramilitares entregó sus armas en diciembre de 2004 en una ceremonia en la que fue secundado por 1.500 de sus hombres, todos del poderoso Bloque Catatumbo.

En la ceremonia de desmovilización, Mancuso pidió perdón a USA y a las víctimas de los grupos de extrema derecha por sus acciones militares.

El líder siempre ha responsabilizado al Estado de no haber protegido el territorio colombiano de la acción de las guerrillas comunistas.

El líder había sido condenado poco antes, el 22 de abril del 2003, a 40 años de prisión por su participación en la masacre de El Aro, ocurrida en 1997.

Hernán Giraldo
El jefe de los paramilitares de Sierra Nevada anunció su desmovilización a finales de enero de este año, y solicitó quedarse en la zona como cooperante del Gobierno. Su grupo era uno de los más antiguos de Costa del Caribe y durante 15 años controló la zona de la sierra norte.

En el 94, su líder fue condenado a 20 años de cárcel por las masacres de las fincas Honduras y La Negra.

Los hermanos Mejía Múnera
Víctor, junto a su hermano Miguel, estaban calificados por autoridades colombianas y estadounidenses como grandes narcotraficantes. Los cortes de Estados Unidos solicitaron su extradición por delitos relacionados con la droga.

Por esta razón, el 29 de diciembre del 2004 fue condenado a 9 años por enriquecimiento ilícito, después de que la policía le encontrase una caleta de 35 millones de dólares. Su hermano, Miguel Mejía, fue sentenciado a 8 años de prisión por el mismo caso de la caleta de su hermano, encontrada en un apartamento en Bogotá el 24 de agosto del 2001.



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