El septuagenario se hallaba cerca de la entrada de la sucursal del Banco de Maremma, en la localidad de Grosseto, cuando entró un asaltante que le dio una bofetada para apartarlo de su camino.
El jubilado reaccionó sujetando por el cuello a su agresor hasta el punto de casi asfixiarlo, lo que permitió que la Policía lo detuviera.