"No me dejan entrar a Wal Mart a pesar de que les mostré mis documentos y les digo que soy Germán Brufani, no Bin Laden", se quejó el camionero al exponer hoy su caso a la radio Continental de Buenos Aires.
Brufani contó que este caso de "discriminación" comenzó en octubre del 2004, cuando había llevado mercaderías a un supermercado de la cadena estadounidense de la localidad de Gonet, a las afueras de Buenos Aires, y fue obligado a salir del local.
"Pensé que era una broma y empecé a reírme, pero le pregunté el motivo y entonces me dijo que estaba hablando en serio y me aseguró que no podía entrar más al establecimiento", afirmó.
Explicó que en su denuncia contra el centro comercial de la mayor cadena de supermercados del mundo señala que el supuesto parecido físico con Bin Laden se debe a la luenga y espesa barba que el camionero usa desde hace 30 años y que mantiene "en forma higiénica y que forma un rasgo más de la personalidad".
Mantiene su barba desde hace años, no quiere imitarle
"En ningún caso he querido emular a Bin Laden. Téngase en cuenta que la barba la tengo desde mucho tiempo antes de que el referido terrorista haya hecho aparición pública en el teatro internacional", remarcó.
El camionero, casado y padre de seis hijos, destacó que su canosa barba es un rasgo que lo caracteriza hasta el punto de que ni sus vástagos lo reconocerían "sin ella".
Señaló que además de haber presentado el caso a la Justicia, hará una demanda ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.
La filial de Wal Mart mantiene silencio sobre el asunto, mientras que Brufoni subrayó que en sus 52 años "jamás" se ha sentido "tan humillado e injuriado gratuitamente".
El barbudo camionero declaró que no tiene "una opinión formada" sobre Bin Laden, porque trabaja "todo el día" y tiene "muy poco tiempo para ver las noticias". "Antes de este hecho, no le daba ningún tipo de importancia", concluyó