El Observatorio Stardome de Auckland, en el norte del país, informó de que la roca espacial podría haber sido del tamaño de una pelota de baloncesto y de que se estrelló en la zona de Canterbury, a unos 250 kilómetros al sur de Wellington.
Residentes de Wellington hasta Ashburton escucharon el estruendo y varios habitantes de Christchurh declararon a los medios nacionales que sus casas y los cristales de las ventanas temblaron.