Los hechos sucedieron el 22 de mayo cuando Rojas abordó un autobús de TUASA, con destino a la provincia de Alajuela, unos 20 kilómetros al noroeste de San José, y el conductor le cobró su pasaje y el del perro guía, con un costo cercano a los dos dólares.
"La Sala estimó que tal actuación constituye una discriminación en contra de una persona no vidente, puesto que el perro guía es una extensión orgánica de la persona discapacitada, siendo que no se debe cobrar un pasaje adicional por el animal", indica la resolución.
La sentencia admitió el recurso, ordenó a TUASA no repetir su actuación y la condenó a pagar los daños y perjuicios ocasionados a Roy Rojas, cuyo monto no ha sido cuantificado.