Quizá le ponga melancólica, como a tanta gente, la cercanía de las Navidades, le apene la situación del mundo o le disguste el mandato de Arnold Schwarzenegger al frente de este estado.
Una imagen de tristeza
Lo cierto es que desde hace unas semanas esta estatua de la Virgen María en una iglesia vietnamita católica de Sacramento está muy tristona, y no paran de caerle unas gruesas lágrimas de color rojo.
Por el momento, la diócesis católica de esta ciudad no tiene intención de investigar las causas de este fenómeno ni comprobar si, como quieren creer muchos fieles, se trata de un milagro o bien es simplemente un accidente atribuible a causas menos etéreas.
Si los lloros continúan, no obstante, la iglesia podría decidirse a intervenir y enviar a sus expertos en milagros, según dijo el reverendo James Murphy al diario "Sacramento Bee".
"No hay prisa. La Iglesia piensa en términos de siglos, no de las noticias de mañana", dijo Murphy.