Unnur, quien eligió un vestido en blanco y negro con toques de princesa para la ocasión, estuvo flanqueada en el trono por Miss México, Dafne Molina Lona, y Miss Puerto Rico, Ingrid María Rivera Santos, que fueron elegidas damas de honor.
Pero el sabor latino no acabó ahí y cobró fuerza cuando la peruana María Julia Mantilla, Miss Mundo 2004, puso la tiara a su sucesora, que no pudo dejar de reír prácticamente ni un segundo durante toda la coronación.
"Todavía estoy conmocionada.
No oí mi nombre al principio. Sólo oía el eco alrededor de la habitación. Supe que era yo porque nadie más se movía", confesó en sus primeras declaraciones Unnur, tercera islandesa que se hace con el título.
La misma emoción, aunque con el amargo sabor que dejan siempre los segundos y terceros puestos, manifestaron sentir las damas de honor, quienes se mostraron "contentas" con sus puestos y felicitaron a la "justa ganadora".
Dafne Molina, una belleza clásica de ojos aceitunados y pelo moreno que sonaba en todos los mentideros como favorita y quedó segunda ayer en el título de Miss Playa, se había preparado duro antes de venir a China, con clases de actuación, expresión oral, inglés, jazz, maquillaje y peinado.