Según manifestaron a EFE fuentes de la organización del evento, no existen favoritas claras entre las más de 100 aspirantes que despliegan sus encantos y talentos en la ciudad de Sanya.
Una vez más, el público decidirá con sus votos a través de mensajes a móviles y por Internet quién es la "mujer más bella del planeta" y, de paso, quién se embolsará los 100.000 dólares de premio en metálico.
Entre las concursantes, varias "misses" iberoamericanas intentarán enfundarse la tiara de Mantilla, cuyo reinado estuvo marcado por la polémica tras reconocer públicamente que, a fin de realzar su hermosura natural, había pasado por los quirófanos para hacerse "algunos pequeños retoques".
Dentro del grupo latino, la mexicana Dafne Molina Lona logró una cabeza de ventaja al quedar segunda en el concurso a Miss Playa, que fue a parar a la rusa Yulia Ivanova, nacida paradójicamente en la gélida región de Siberia.