El proyecto, que ahora deberá ser analizado por la Cámara de Diputados, no recibió votos en contra y contó con el respaldo de 57 senadores oficialistas y opositores, mientras que dos legisladores se abstuvieron de pronunciarse.
"Se cierra un ciclo, para este gobierno y para los que vengan, sobre cómo se deben manejar las instituciones", consideró durante el debate la autora de la iniciativa, la senadora y primera dama del país, Cristina Fernández.
En la actualidad, la Corte Suprema está integrada por siete jueces, ya que desde hace más de un año hay dos vacantes sin cubrir.
La iniciativa contempla una disposición transitoria según la cual los siete jueces que forman parte del tribunal actualmente se mantendrán en sus cargos hasta que haya una renuncia o un fallecimiento.
El proyecto oficial fue presentado días después de que algunos magistrados del alto tribunal, entre ellos su presidente, Ricardo Lorenzetti, reclamaran públicamente la reducción del número de miembros de la Corte, al señalar que la actual composición obstaculiza el dictado de importantes fallos.
Los jueces aducen que esa diferencia entre lo formal y lo real dificulta la mayoría para dictar fallos, ya que necesitan cinco firmas sobre las siete actuales, en lugar de cinco sobre nueve. Jueces, políticos y abogados constitucionalistas han dado un contundente respaldo al proyecto.
"Renovación transparente"
A poco de asumir la Presidencia de Argentina, en mayo del 2003, Néstor Kirchner, abogó por una "renovación transparente" del máximo tribunal, que, según encuestas de la época, era una de las instituciones más desprestigiadas del país.
Desde entonces, seis de sus nueve miembros han dejado la Corte, uno por razones de edad, dos destituidos por el Senado y tres por renuncias antes de ser sometidos a juicio político.
Estos últimos cinco magistrados fueron acusados de integrar la denominada "mayoría automática" afín a los intereses del Gobierno de Menem.