Brasil, Colombia, República Dominicana y Paraguay son los principales países de procedencia de estas mujeres, que en contra de lo que se podría esperar son de clase social media, muchas de ellas con estudios y con trabajo en sus ciudades de origen.
Redes procedentes de América Latina
El carácter "familiar" de las redes procedentes de América Latina dificulta su control, ya que normalmente la víctima es captada por una persona de su entorno con la promesa de una vida mejor en el país de destino, para ser abandonada después en situación de indefensión y dependencia.
De todos los países latinoamericanos que cita el informe, Colombia es el que presenta más avances en la legislación, materia judicial y coordinación institucional en la lucha contra la trata de personas.
Cifras alarmantes
Aún así, las cifras son alarmantes ya que entre 45.000 y 50.000 mujeres colombianas son prostituidas fuera de su país.
La comunidad internacional también ha instado a la República Dominicana a poner soluciones al alto índice de trata de personas registrado en los últimos años.
Pero es Brasil el país con más mujeres y menores tratados con fines de explotación sexual, con 75.000 mujeres sirviendo a la llamada "industria del sexo" en el extranjero.
Ley contra la Violencia de Género
En base a estos datos, la Federación española de Mujeres Progresistas ha pedido la aplicación de la Ley contra la Violencia de Género, y no la de Extranjería como hasta ahora, a las mujeres extranjeras víctimas de explotación sexual para dotarles de mayor protección.
Mejorar el intercambio de información entre los cuerpos de seguridad de los países de origen, tránsito y destino y trabajar para que se de visibilidad a este fenómeno como delito, son otras propuestas.
El estudio recuerda que el Código Penal español castiga al proxeneta pero no a la persona que ejerce la prostitución, y en estos casos se une la vulnerabilidad e indefensión de las mujeres.
En este sentido, la presidenta de la Federación cree que "si no hubiera clientes no habría problema".