El sacerdote añadió que no es bueno que los chilenos salgan a celebrar la muerte del general retirado, e instó a tener "serenidad y cordura".
Mientras los partidarios lloran la muerte del ex dictador chileno (1973-1990), sus adversarios se han volcado a las calles en todo el país para festejar, en muchos casos con champán, el fallecimiento del militar que gobernó con mano de hierro en Chile.