Lagos Weber descartó honores de Estado para el ex dictador y dijo que el Gobierno estará representado en la misa fúnebre, fijada para las 15:00 GMT del martes, sólo por la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot.
"El Gobierno ha determinado que el general Pinochet reciba los honores de ex comandante en jefe según lo establecido en el reglamento del ejército", precisó Lagos Weber.
La bandera, a media asta
Precisó que no obstante lo anterior, el Gobierno autorizó que la bandera chilena sea izada a media asta en los recintos del Ejército y unidades militares de todo el país.
La reacciones, según dirigentes políticos afines y contrarios a Pinochet, mostraron que en gran medida la reconciliación entre los chilenos, divididos en bandos opuestos desde la brutal intervención que el fallecido encabezó el 11 de septiembre de 1973, ha sido sólo una ilusión forjada en las cúpulas políticas.
Los partidarios del ex dictador, cada vez más escasos tras 16 años de democracia y socavados por el enriquecimiento ilícito de Pinochet más que por su brutalidad como gobernante, se manifestaron también en las calles con dolor y nostalgia hacia quien consideran el salvador de Chile.
Dolor entre sus partidarios
Tras conocerse los detalles del velatorio y funeral de Pinochet, sus partidarios se declararon dolidos con el Gobierno por no haber dispuesto un funeral de Estado "a quien, les guste o no, fue presidente de la república".
En opinión del almirante retirado y actual senador Jorge Arancibia, predominaron "el odio y el resentimiento" de quienes no le perdonan a Pinochet haber "salvado a Chile de una dictadura comunista".
En las calles de Santiago, en tanto, millares de detractores del ex dictador se han manifestado multitudinaria y pacíficamente hasta ahora para festejar la muerte de quien se convirtió, por la brutalidad de su régimen, en arquetipo de los tiranos.