Israel raramente emite comunicados oficiales confirmando o negando vínculos en asesinatos perpetrados fuera de Israel y de territorios palestinos.
Pocos detalles sobre lo sucedido
El comunicado tampoco detalló el cargo de Mughaniya (también conocido por su pseudónimo, 'Hajj Rawan'), aunque anteriormente se le había identificado como el jefe de los servicios de inteligencia de dicho partido.
Emad Mughaniya era conocido como "el hombre invisible" y fue uno de los líderes más escurridizos del movimiento chií libanés durante décadas.
Vivir en clandestinidad
Se cree que se había sometido a varias operaciones de cirugía estética para evitar ser reconocido y utilizaba al menos cuatro identidades distintas en otros tantos pasaportes, la más "oficial" de ellas "Hach Redwan".
Vivía en la clandestinidad desde los años ochenta y la última aparición pública que se le recuerda fue en 1994, con ocasión de los funerales por su hermano Fuad, también muerto en un atentado.
"Con orgullo, lamentamos la muerte de un gran líder de la resistencia islámica después de una larga vida de 'yihad', Emad Mughaniya, que cayó como un mártir a manos de los sionistas israelíes", señala el comunicado.
Según Hizbulá, Mughaniya ha sido el objetivo de "los sionistas y los países arrogantes por más de dos décadas".
Uno de los hombre más buscados
Estaba en busca y captura por varios Estados occidentales, entre ellos USA, por su presunta autoría intelectual en alguno de los atentados más sonados y osados de finales del siglo XX, como el ataque contra el cuartel general de los marines en Beirut en 1983 (241 muertos) o el atentado contra la embajada de Israel en Buenos Aires de 1992 (29 muertos).
A Mughaniya también se le atribuye la orden de secuestro de dos aviones kuwaitíes en los años ochenta, que finalmente fueron desviados a Teherán y a Argelia.
Estados Unidos había intentado apresarlo en los años noventa cuando lo localizaron mientras viajaba de Aden (Yemen) a Beirut a través de Kuwait, pero el gobierno kuwaití rechazó extraditarlo a USA.