A partir de la medianoche entrará en servicio esta obra de ingeniería que dará servicio a más de 40.000 vehículos diarios, cuyo extremo norte parte de la localidad de Jiaxing para terminar en la de Ningbo, en el extremo sur.
El gigantesco puente impulsará más aún el dinámico desarrollo económico de la provincia de Zhejiang, donde se encuentra, y del delta del río Yangtsé, al acercar por carretera los enclaves comerciales de Shanghai y Ningbo.
De 400 kilómetros a 120 kilómetros
La distancia por carretera entre Shanghai, primer puerto mundial de carga, y Ningbo, que ya es el segundo puerto chino y el cuarto global por flujo de mercancías, se verá reducida desde los cerca de 400 kilómetros actuales a sólo 120 kilómetros, eso significará cerca de hora y media de viaje para un trayecto que hasta hoy exigía prácticamente cinco.
El puente, que aunque será de peaje probablemente se convertirá en una atracción turística por sí mismo, cuenta con seis carriles, tres en cada sentido, y requirió una inversión superior a los 1.067 millones de euros, ó 1.682 millones de dólares, sufragada en un 30 por ciento con capital privado.