El último ataque se produjo esta tarde en la localidad de Naivasha, donde catorce personas fueron quemadas vivas, después que los atacantes, según los medios locales, de etnia kiyuku, prendieran fuego a sus viviendas.
Otras 26 personas habían muerto anteriormente en enfrentamientos tribales y con la policía en Nakuru y Naivasha, al oeste de Kenia.
El anuncio del triunfo de Kibaki en las recientes elecciones presidenciales desató una ola de violencia sin precedentes en la historia del país, que de momento ha provocado la muerte de más de 800 personas y el desplazamiento de otras 250.000.
El partido opositor Movimiento Democrático Naranja (ODM) y los observadores de la comunidad internacional pusieron en tela de juicio el resultado de las elecciones que ha provocado los enfrentamientos tribales.
Muertos a machetazos
La mayoría de las víctimas encontradas presentaban cortes de machete, especialmente en la cabeza. Las fuerzas de seguridad confirmaron que muchos de los muertos fueron encontrados esa misma mañana.