Sufre esquizofrenia
'Piano Man' soñaba con la fama y escribía sátiras
'Piano Man', en el Hospital en Gillingham. (AFP)
30/8/2005 | AFPImprimir
El joven alemán llamado Piano Man, que volvió a casa de sus padres tras cuatro meses y medio de mutismo en Gran Bretaña, donde fue recogido en una playa, soñaba con ser famoso y escribió artículos satíricos sobre Britney Spears y Franz Beckenbauer, según la revista 'Der Spiegel'.
Dotado para los idiomas, este hijo único de un agricultor bávaro instalado erca de la frontera con la República Checa habla fluidamente el francés y prevé ir a Francia en breve para buscar trabajo, según la revista, que ha investigado sobre la vida de Andreas Grassl, de 20 años de edad.

Con 12 años, había traducido al latín todos los textos de una revista musical alemana, según la misma fuente.

Berlín anunció hace ahora una semana que Piano Man, descubierto a comienzos del pasado mes de abril en un puerto británico y origen de multitud de investigaciones en todo el mundo para intentar identificarle, era alemán y estaba de nuevo en casa de sus padres en Baviera.

En el colegio, Grassl demostraba a sus compañeros sus conocimientos lingüísticos, pasando del alemán al francés hasta provocar la irritación de algunos, que le describían como un alumno fútil y arrogante.

Artículos satíricos
En la página culta de jóvenes del diario local Bayernwald Echo, Andreas Grassl publicó, entre noviembre de 2000 y octubre de 2002, 76 artículos de tono satírico sobre todo de la cantante estadounidense Britney Spears y la leyenda del fútbol alemán Franz Beckenbauer, añade el Der Spiegel.

Atraído por la fama, había escrito a la cadena de televisión alemana ProSieben para entrar en el programa Los deseos se convierten en realidad y probó suerte en QuizShow, en otra cade de televisión, Sat.1, sin éxito.

El joven, que pasó cuatro meses y medio en hospitales británicos donde no se expresó de otra manera que tocando el piano, no disimuló ni mintó en ningún momento, según sus abogados alemanes. Éstos subrayan, no obstante, que su cliente nunca perdió del todo la memoria.

Según un psiquiatra citado por el Spiegel, sufriría de esquizofrenia. El diario añade que Grassl no acepta hablar más que por mediación de sus abogados.