El nuevo tipo de arroz es generado a partir de los residuos del actual proceso de comercialización del cereal tradicional -que desecha puntas y medios granos-, los que son sometidos a un proceso de moldeado, tras el cual se generan nuevos granos reconstituidos.
Productos de subproductos
El alimento, es el resultado de un proyecto realizado por la Universidad de Santiago (USACH) y cofinanciado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), que entre sus resultados demostró que es posible generar productos innovadores a partir de subproductos del proceso del pulido del arroz, tales como grano partido, media grana, puntas de arroz, fragmentos, harinas, harinillas y otros, con la sola excepción de la cascarilla.
"Estas materias primas -de un precio de mercado significativamente inferior al arroz entero-, mediante el proceso de extrusión, pueden transformarse nuevamente en granos de arroz reconfigurados, saborizados o coloreados, o en harina gelatinizada y otros productos", expresa este lunes un comunicado de la Universidad de Santiago.
"El arroz reconstituido requiere una cuarta parte del agua y la mitad del tiempo que necesita el grano tradicional para su cocción, con un notable ahorro de energía y del líquido que escasearán a futuro", agrega el informe.
Más arroz con menos agua
Con este proceso "evidentemente se podría aumentar la cantidad de arroz disponible en el mercado", destacó por su parte, Juan Carlos Galaz, ejecutivo de innovación de la Unidad de Proyectos y Programas de FIA.
Alternativa al arroz Uno de los objetivos de FIA al apoyar este proyecto era abrir nuevas perspectivas para los cereales tradicionales, logrando la máxima calidad de este producto, a fin de ampliar las perspectivas económicas de los productores de la VI y VII Regiones vinculados al rubro.
"Esta iniciativa buscó darle mayor aprovechamiento y valor agregado a un subproducto de bajo valor e interés comercial", señaló Galaz Galaz no se atreve a asegurar que el proyecto podría servir como paliativo a la escasez de arroz que se aprecia actualmente a nivel internacional, pero destaca que si la industria alimentaria nacional se interesa por invertir en producir a nivel comercial este grano reconstituído, "evidentemente se podría aumentar la cantidad de arroz disponible en el mercado".
Chile, gran productor
En la actualidad, Chile cultiva una superficie de 23 mil 900 hectáreas, con una producción aproximada de 140 mil toneladas, principalmente en la Región del Maule (70 por ciento) y en menor grado en las regiones de O'Higgins y Bíobío.
Esta producción equivale más o menos al 50 por ciento del consumo nacional, por lo que el país debe importar la misma cantidad restante desde el exterior.
17 kg por cada chileno
El consumo per cápita de arroz entre los chilenos es de 17 kilogramos anuales, mientras que en Argentina es de 6 y en Vietnam o Bangladesh es de 200.
"Dar un valor adicional al arroz es un gran hecho en tiempos que el costo de éste y otros cereales ha aumentado, debido a diversas razones, llegando a ser un bien escaso", señaló la decana de la Facultad Tecnológica de la USACH, Laura Almendares. El precio internacional del arroz enfrenta una presión al alza.
En algunos países, como Estados Unidos, se ha limitado en algunos supermercados la cantidad de compra. En Chile, el cereal ha subido en promedio un 30% su valor el último mes.