Protestas en TokioEsta visita de Estado de cinco días, la más larga que realiza Hu al exterior, busca afianzar la mejora en las relaciones bilaterales entre los dos gigantes asiáticos, especialmente desde que Junichiro Koizumi dejó el Gobierno japonés en 2006 y Tokio evitó irritar a China con recuerdos a su pasado militarista.
Durante su viaje, Hu se reunirá con el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, y con los emperadores Akihito y Michiko, si bien la agenda de hoy, día festivo en Japón, es en su mayor parte privada.
Temas polémicos en la agenda
Ambos mandatarios hablarán además de la polémica por la intoxicación en Japón por el consumo de unas empanadillas chinas congeladas, del cambio climático y, posiblemente del Tíbet.
El Gobierno de Japón ha pedido a China una mayor transparencia en la cuestión tibetana, al tiempo que ha insistido en que espera que los Juegos Olímpicos de Pekín sean un éxito.
Manifestaciones en Tokio
Cuando el avión de Hu aterrizaba en el aeropuerto de Haneda, unos 2.000 manifestantes pro tibetanos marchaban por áreas céntricas de Tokio para protestar contra la política de China en el Tíbet y la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín.
Los manifestantes, que gritaban en inglés "Free Tibet" ("Tíbet Libre"), llevaban pancartas con mensajes pro tibetanos, imágenes del Dalai Lama y camisetas con esposas entrelazadas emulando el logotipo de los aros olímpicos.
La Policía japonesa ha desplegado desde este martesy hasta el sábado un contingente de 6.600 agentes para incrementar las medidas de seguridad durante la visita de Hu.