Participarán organizaciones humanitarias y funcionarios
Argentina conmemora 32 años del golpe con la ESMA como escenario central
Hombre contempla los nombres de los desaparecidos durante la dictadura argentina. (AP)
24/3/2008 | Redacción starMediaImprimir
La antigua Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó el mayor centro clandestino de detención en la dictadura argentina, se convertirá este lunes en el escenario central de los numerosos actos previstos en el país para conmemorar los 32 años del golpe de Estado.

Organizaciones humanitarias y funcionarios del Gobierno participarán en el acto que se desarrollará en el edificio de la ESMA, que está siendo acondicionado como un museo de la memoria, cuya creación fue anunciada en 2004 por el ex presidente Néstor Kirchner.

Según las agrupaciones de derechos humanos, unas 5.000 personas fueron detenidas ilegalmente en la ESMA, donde se cuentan al menos 400 desaparecidos durante el Gobierno de facto que se extendió desde 1976 hasta 1983.

'Vuelos de la muerte'
Entre los crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA están los llamados 'vuelos de la muerte', en los que aviones navales arrojaban al mar a personas cautivas en ese centro ilegal de detención.

En tanto, la histórica Plaza de Mayo, situada en pleno centro de Buenos Aires, también será otro de los escenarios de conmemoración, donde se realizará la tradicional marcha de repudio al golpe que dio inicio a la última dictadura argentina.

Allí se espera la presencia de familiares de desaparecidos e integrantes de las Abuelas y de las Madres de Plaza de Mayo, además de otras organizaciones humanitarias.

Actos en todo el país
Los actos se repetirán este lunes en el resto de las provincias de Argentina, donde las entidades reclamarán que se aceleren los juicios contra los represores procesados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura, según anticiparon asociaciones de derechos humanos locales.

De acuerdo con cifras oficiales, durante el último régimen militar argentino desaparecieron unas 18.000 personas, pero los organismos humanitarios elevan esa cifra a 30.000.