No esperan grandes cambios
Exilio cubano y Miami reacciona con serenidad y escepticismo a anuncio Castro
Disidentes cubanos esperan con incertidumbre novedades. (AP)
19/2/2008 | Redacción starMediaImprimir
Los grupos del exilio cubano en Miami reaccionaron con serenidad y escepticismo ante la noticia de renuncia de Fidel Castro a continuar con los cargos de Jefe de Estado y Comandante en Jefe de la revolución.
En contraste con el alborozo callejero de hace año y medio cuando se anunció la grave enfermedad de Fidel Castro y su renuncia temporal al poder, las calles de la Pequeña Habana en Miami amanecieron hoy con tranquilidad y sin reacciones populares.

El café Versalles en la Calle Ocho es hoy el centro de reunión de los cubanos del exilio, pero proporcionalmente con más medios de comunicación que parroquianos que se expresan con serenidad y con una opinión unánime: no se esperan grandes cambios en Cuba.

"Es el final de una era, la era de Fidel Castro, pero no es el final del castrismo porque Raúl Castro representa el continuismo", dijo Tony Alfonso, un ex profesor de escuela en Cuba de 70 años de edad.

Sólo "pequeños cambios"
"Raúl Castro hará unos pequeños cambios para mantenerse en el poder. Pero sólo se puede esperar muy poquitos cambios que llegarán demasiado tarde", señaló Alfonso a las puertas del Versalles.

Los medios de comunicación de Miami mantienen hoy una programación dedicada casi en exclusiva a analizar las repercusiones de la renuncia de Castro al poder y a la espera de confirmar que será Raúl Castro quién asuma plenamente el cargo de Jefe de Estado.

La mayoría no cree en cambios importantes
La opinión más generalizada entre la gente de la calle y algunos representantes del exilio y analistas es que el castrismo continuará sin cambios.

"Hay que esperar unas medidas mínimas de Raúl Castro para calmar a la proporción, pero no se pueden esperar cambios reales y estructurales", afirmó hoy el profesor de la Universidad de Miami Jaime Suchlicki.

El experto agregó que al contrario de esperar una apertura con la asunción plena del poder por Raúl Castro puede producirse una tendencia a una mayor represión para evitar reacciones populares que reclamen un cambio.