El director de la OEA analiza la violencia en el continente
José Miguel Insulza: "El crimen es el gran problema de América Latina"
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza. (Starmedia)
18/5/2007 | StarmediaImprimir
La delincuencia se ha convertido en una de las lacras sociales más preocupantes y de difícil solución para los gobiernos latinoamericanos. Protagonizada mayoritariamente por bandas de jóvenes, el narcotráfico, la pobreza y la marginación son causa y consecuencia de un fenómeno que ha llevado la violencia a las calles de la mayoría de ciudades del continente.
"El gran problema de América Latina es el crimen. Somos los primeros del mundo en número de homicidios y más de la mitad de los secuestros suceden en nuestro continente", señaló el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, en una conferencia coordinada por el juez Baltasar Garzón en la madrileña Casa de América.

El fenómeno de las maras, presente sobre todo en Nicaragua, Guatemala y El Salvador, es uno de los que más preocupa ya que, según afirmó Insulza, son "son organizaciones criminales, muy violentas, que reclutan a sus miembros entre los desplazados, los desmovilizados y los inmigrantes frustrados".

Causas de la violencia
"Las maras tienen una difícil explicación. El desplazamiento de la vida civil y la falta de futuro, de trabajo y de educación son algunos de los factores de su existencia", indicó Insulza.

En América Latina, un 25 por ciento de los jóvenes no estudia ni trabaja. Muchos de ellos emigran a Estados Unidos, desde donde son repatriados tras pasar por la cárcel y al volver a sus países se encuentran desplazados. "Como parte del problema es el desempleo y la inmigración, la OEA trabaja con estos países en programas de recuperación y reinserción", explicó su secretario general.

Respecto a la violencia contra las mujeres, Insulza destacó que, "sigue habiendo muchas diferencias en Latinoamérica entre hombres y mujeres". "Además, el 25 por ciento de las mujeres víctimas de abusos no los denuncian porque no pueden acreditar su identidad, ya que una gran parte de la población no dispone de ningún documento que le identifique como ciudadano", criticó Insulza.

Proceso de paz en Colombia
El secretario general de la OEA se refirió también al caso colombiano, cuya sociedad ha sufrido largos años la violencia de las guerrillas y de los paramilitares, con los que ahora el gobierno trata de edificar un proceso de paz. Insulza apoyó la Ley de Justicia y Paz de Colombia ya que "aunque ha sido difícil, el proceso de desmovilización ha significado menos muertos".

"Las críticas a la ley son justas en lo que se refieren a las limitaciones para llegar a la plena verdad y justicia, pero hay críticas injustas porque cargan contra la reducción de penas para quienes confiesan, mientras que en países como El Salvador o Nicaragua hubo una amnistía", afirmó Insulza que señaló que, "seguramente los juicios tendrán que esperar ya que ahora el principal problema de Colombia son las FARC".

La OEA es un organismo autónomo que, en una de sus funciones, ejerce de observador electoral en numerosos países latinoamericanos. José Miguel Insulza opina de todos modos que "la democracia es más que unas elecciones". "Es necesario que gobernar democráticamente, respetando los derechos humanos y la separación de poderes y, en este sentido, aún falta mucho por avanzar".