Manifestante se prepara para lanzar una piedra. (AP)Los enfrentamientos involucraron a activistas sindicales y políticos de los sectores de derecha del peronismo, en la Quinta 17 de Octubre de San Vicente, poco antes de que llegara la procesión, con un saldo de unos 30 heridos, ninguno de ellos grave, según una fuente hospitalaria.
La caravana había partido desde la central obrera mayoritaria, CGT, con el ataúd custodiado por un escuadrón del histórico regimiento de Granaderos a Caballo, en medio de una marea humana que cantaba el himno del partido y hacía flamear banderas.
Una multitud en el acto
Decenas de miles de personas participaron de los actos de traslado del cadáver embalsamado del líder político que murió en 1974 en ejercicio de la presidencia.
Escenas emotivas de nostalgia política se habían vivido al iniciarse la peregrinación desde el edificio de la Confederación General del Trabajo (CGT), donde millares de hombres y mujeres, en su mayoría trabajadores, arrojaron flores y cantaron la Marcha Peronista.
Un memorial y una cripta para alojar al ataúd se convertían en la última morada de los restos disecados de quien fue líder carismático populista y nacionalista, amado con frenesí por medio país y odiado hasta el fanatismo por la otra mitad.
Los restos, que visten aún el uniforme de general de Ejército, fueron llevados en su féretro desde el comunal cementerio de la Chacarita hasta la sede de la CGT, que fue uno de los pilares de su poder político en medio siglo de vida política.
Cánticos de los seguidores
"¡Perón, Perón, cuánto valés... Perón, Perón, qué grande sos!", cantaban a coro decenas de miles de partidarios, en su mayoría sindicalistas, mientras agitaban banderas y carteles al paso del cortejo y en un acto de homenaje con minuto de silencio frente al edificio de la central obrera.
Entre apretujones y vítores de "Perón vive", miles de personas despidieron el cortejo y una marea humana acompañó el féretro montado en una cureña que avanzó a paso de hombre hasta subir a la autopista que une la Capital con la periferia sur.
La cureña fue la misma usada en el multitudinario funeral cívico a su muerte en ejercicio de la presidencia el 1 de julio de 1974. El operativo se realizó en una fecha simbólica para el peronismo, al conmemorarse el Día de la Lealtad, a 61 años de una movilización obrera hacia la histórica Plaza de Mayo que dio origen al Movimiento Nacional Justicialista.
A 61 años del nacimiento del peronismo, sus enfrentamientos internos siguen vivos como sus contradicciones, al cobijar en su seno a un neoliberal como el ex presidente Carlos Menem (1989-1999) o un progresista como Kirchner, ex militante de la izquierdizada Juventud Peronista.