El resultado de la votación, 46 a 53, impidió poner límites a un debate que se vislumbra como interminable y en el que unas enmiendas pueden suceder a otras hasta un tiempo incalculable.
Congreso se mantendrá a la espera
Desde la Cámara de Representates, su presidenta, Nanci Pelosi, cerró toda posibilidad de continuar el camino al determinar que los legisladores del Congreso no llevarían a cabo ninguna discusión si el Senado no aprobaba primero el texto.
Quedó de esta manera el proyecto zanjado hasta nuevos movimientos de los senadores.
Visas Z, el centro de la discordia
Las visas Z parecen haber sido el punto álgido del debate, estos permisos específicos proponían la obtención de trabajo temporal en el país a numerosos inmigrantes indocumentados.
Los partidarios de la reforma migratoria presentaron estos visados como un perdón para aquellos que habían violado las leyes entrando ilegalmente en el país, incluyendo entre estos al propio presidente George Bush.
Sin embargo, la escasa popularidad de la propuesta entre quienes se oponen a la iniciativa migratoria y los bajos niveles de popularidad que experimenta el gobierno republicano en el momento del debate, llegando al récord de rechazo desde 2003, llevaron a una votación contraria y al freno de la reforma.
¿Un punto seguido o final?
No obstante, no es la primera vez que el Senado rechaza una propuesta para posteriormente volver a ponerlas sobre la mesa de negociación, lo que hace pensar que la reforma migratoria no ha llegado a final definitivo.
Si bien es cierto que los acontecimientos hacen prever un camino cargado de obstáculos para la propuesta migratoria en Estados Unidos.