Algunas de estas agrupaciones organizaron un evento en salas del Congreso para pedir cambios al proyecto con apoyo de la Casa Blanca.
Brent Wilkes, director ejecutivo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), se declaró partidario de realizar enmiendas al texto para alcanzar una reforma "realista" que permita, entre otras cosas, encontrar un camino hacia la residencia legal permanente para los inmigrantes que obtengan permisos temporales de trabajo.
En función del actual acuerdo, quienes obtengan visas temporales de empleo podrán usufructuar tres contratos consecutivos de dos años cada vez, con separaciones de un año entre ellos, debiendo regresar a sus países de origen durante ese período y al término de los tres contratos.
No son una "amenaza"
Los inmigrantes "han sido, son y serán (...) un valor muy importante para el éxito de Estados Unidos", dijo por su lado Oscar Chacón, director ejecutivo de la Alianza Nacional de Comunidades de América Latina y el Caribe, quien denunció que lo que "permea"' la iniciativa propuesta es un error: el considerar a los inmigrantes como "una amenaza" para el país.