De hecho, uno de los últimos sondeos indicaba que la senadora Hillary Clinton acaparaba más del 25% de los votos, mientras que Obama sólo contaba con el 10% del apoyo.
Un negro con vida de blanco
Para Obama, es un desafío enfrentarse en las primarias con líderes que, no siendo negros, tienen fuerte respaldo de esta comunidad. Además, Obama no se inserta en el molde tradicional de líderes negros de la generación de King.
En primer lugar, es mulato. Su padre, un negro, era de Kenia. Su madre, una blanca, era de Kansas.
Por ahora, el candidato demócrata ha recibido el apoyo de Jesse Jackson, que aunque todavía no lo ha hecho oficial, sí ha gozado de su asesoramiento.
Opinión de los analistas
Bill Frenzel, analista del del Instituto Brookings y ex legislador republicano, piensa que "Estados Unidos está preparado para un presidente negro que sea como Obama, porque tiene un gran encanto personal y no es percibido como una amenaza por la mayoría blanca".
Aunque Obama no haya recurrido a su raza para buscar alianzas ni votos, es poco probable que el color de su piel pase desapercibido en una campaña demócrata en la que, por ahora, su mayor rival es una mujer.
Para Frenzel, la raza va a suponer para Obama una gran ventaja, ya que "los estadounidenses están deseando mostrar al mundo que están dispuestos a ser gobernados por un afroamericano".