Estos se agregarían a una fuerza actual integrada en torno a los 140.000 soldados. "Apoyo al presidente. Esta es nuestra mejor posibilidad de victoria" en Irak, dijo McCain a la cadena de televisión 'CNN'. "Es una guerra ganable", insistió.
Rechazo de los demócratas
Por su parte, los legisladores del Partido Demócrata rechazaron la nueva estrategia y anunciaron una campaña para frenarla en el Congreso.
En un breve discurso de respuesta a las palabras de Bush, el senador demócrata Dick Durbin señaló que su partido está convencido de que "no vamos a ganar la guerra" y afirmó que el aumento de tropas no va a cambiar el resultado final.
"Este es el momento de que Bush afronte la realidad. Estados Unidos está pagando un precio demasiado alto"...
El legislador indicó que la principal responsabilidad en el conflicto está en manos de los iraquíes, no de los estadounidenses. "Deben defender a su propio país. Sólo ellos pueden conducir a su nación hacia la libertad", indicó.