La dimisión fue presentada por Marcelo Pujó, hasta hoy director nacional de Ceremonial de la Cancillería, quien señaló que adoptó esa medida "ante la instancia de tener que declarar" en la mencionada causa ante el juez Norberto Oyarbide.
"Poseo plena convicción de haber prestado mis funciones en forma honesta y leal, pero, sin embargo, razones de delicadeza y decoro me obligan a adoptar esta decisión", dijo Pujó antes de subrayar "su absoluta falta de competencia administrativa" en los hechos que se investigan.
En las últimas horas, Oyarbide había citado a prestar declaración indagatoria a este ahora ex funcionario en carácter de sospechoso y a otros que tuvieron relación con el otorgamiento de franquicias irregulares en el ingreso de autos lujosos al país, por el delito de asociación ilícita.