Este caso se abrió hace tres años tras descubrirse que el ex dictador mantenía cuentas secretas en el Riggs Bank de Estados Unidos, en las que había acumulado una fortuna superior a los 26 millones de dólares.
El Banco Riggs ocultó cuentas de Pinochet mucho tiempo después de su detención en Londres en 1998, ordenada por del juez español Baltasar Garzón por el delito de genocidio, y de la subsiguiente orden internacional para la congelación de sus fondos.
Cambios de nombre
Para impedir su localización, el Riggs cambió la titularidad de las cuentas de 'Augusto Pinochet Ugarte' a 'A.P.Ugarte', entre otros nombres.