Mientras era gobernador de su provincia natal, cargo que ocupó desde 1991 hasta asumir la Presidencia argentina, en 2003, Kirchner giró cerca de 500 millones de dólares de Santa Cruz a un banco suizo, lo que le valió numerosas críticas.
Denuncia por irregularidades
Una causa penal abierta contra Kirchner por presuntas irregularidades en el manejo de ese dinero, a partir de la denuncia de un grupo de abogados, había sido cerrada por el juez de instrucción Lozada en 2005.
En ese marco, acusó a Kirchner y sus sucesores en la gobernación de Santa Cruz, Héctor Icazuriaga, Sergio Acevedo y Carlos Sancho, por la "presunta comisión de los delitos de aplicación indebida de caudales públicos, peculado e incumplimiento de deberes funcionales".
Investigación de los movimientos financieros
El requerimiento del fiscal también incluye el pedido de información a instituciones financieras extranjeras como la inversora estadounidense Morgan Stanley por unas cuentas abiertas en Luxemburgo y los bancos suizos Credit Suisse y UBS.
Según Vivanco, en Santa Cruz "hubo un marcado interés en no poner en funcionamiento las comisiones creadas para el control e inversión de los fondos de regalías mal liquidadas, como así tampoco permitir a la ciudadanía opinar sobre la asignación de dichos recursos".
Por lo tanto, "con autoridad podría decirse que todos los movimientos financieros están viciados de absoluta nulidad", dijo el escrito del fiscal, que reprodujo el periódico Clarín.
El compromiso de Kirchner
Kirchner, que en diciembre último dejó el poder en manos de su esposa, Cristina Fernández, se había comprometido en 2005 a repatriar los fondos públicos y el por entonces gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, ordenó por medio de un decreto el retorno del dinero depositado en Suiza.
En ese momento se trataba de 507 millones de dólares que, con los intereses devengados, ascendían a 521 millones, mientras que hoy la cifra asciende a unos 533 millones de dólares, de acuerdo con estimaciones difundidas por el diario Crítica.
Según vienen denunciando diferentes sectores de la oposición, si bien parte de los fondos retornaron el país, la promesa del ex presidente argentino no ha sido cumplida.